:: Nota de prensa del CSIC. 12/08/2013 ::

Del mismo modo que existe una Lista Roja de Especies Amenazadas que gestiona la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y que contempla el riesgo de cada especie frente a la extinción, esta organización ha propuesto la creación de su equivalente para los ecosistemas. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha participado en el desarrollo de una metodología, que además ha sido publicada en PLOS ONE, para evaluar el peligro de cada ecosistema de sufrir un colapso, lo que implicaría la pérdida de sus características abióticas y bióticas esenciales.

El investigador del CSIC en el Instituto Pirenaico de Ecología Francisco Comín, que ha participado en el desarrollo de la metodología, explica que “la iniciativa es una respuesta a la larga discusión científica sobre conservar y proteger especies frente a conservar y proteger espacios”.

Este protocolo está pensado para ser aplicable en ecosistemas terrestres, subterráneos, acuáticos y de transición, así como para ambientes seminaturales y antropizados. Una comisión creada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza estudiará cada propuesta e integrará las ideas que considere oportunas.

La metodología propone cinco criterios para evaluar el riesgo de colapso de cada ecosistema: la reducción en la distribución geográfica del ecosistema, la reducción de su tamaño o área de ocupación, la tasa de degradación ambiental abiótica, la tasa de perturbaciones sobre los procesos bióticos y la cuantificación del riesgo de colapso.

El análisis pormenorizado de cada uno de ellos da lugar a una clasificación global final dentro de las diferentes categorías de riesgo: no evaluado, datos insuficientes, de preocupación menor, cerca de la amenaza, vulnerable, en peligro, en peligro crítico y colapsado. La categoría de colapso equivale a la extinción para animales.

Según el artículo, “el desafío científico de desarrollar un marco unificado de riesgo para ecosistemas es mayor que en el caso de las especies”, ya que la Lista Roja está pensada para poder identificar el riesgo de los ecosistemas de perder su biodiversidad, sus funciones ecológicas y los servicios que el ecosistema produce. No obstante, el detrimento de algunas de estas características puede actuar en beneficio de algunas otras, por lo que “es complejo establecer las relaciones entre todas ellas”.

Para conseguirlo, Comín explica: “Primero construimos un marco de conceptos genéricos y modelos derivados de diferentes teorías ecológicas y, en segundo lugar, propusimos los requisitos o mínimos para trasladar estos conceptos en estimaciones prácticas”. Según el investigador del CSIC, “el equipo ha decidido resaltar los riesgos sobre la biodiversidad como objetivo principal de la Lista Roja de Ecosistemas, ya que es el componente vital para ellos”.

La prueba de fuego

La metodología propuesta está acompañada de 20 casos de estudio donde ha sido aplicada. Los investigadores han utilizado este protocolo para evaluar, por tanto, 20 ecosistemas diferentes del mundo. Según sus resultados, este es el nivel de riesgo de colapso para cada uno de ellos:

 

Colapsado

Mar de Aral, Uzbekistán-Kazajistán

En peligro crítico

Bosques riparios del río Senegal

Turberas elevadas (Alemania)

Matorrales arenosos de fynbos (Sudáfrica)

Lagunas Coorong y esturario del Murray (Australia)

Manantiales kársticos (Australia)

En peligro/En peligro crítico

Pantanos arenosos costeros (Australia)

Pantanos, marismas y lagos de Murray-Darling (Australia)

Bosques de laminariales gigantes (Alaska)

Arrecifes de coral del Caribe (Atlántico noroeste)

En peligro

Bosques de Eucalyptus coolibah (Australia)

Vegetación pionera de tamariscos (Europa)

Matorrales de vid semiperenne (Australia)

Bosques de tapia (Madagascar)

Vulnerable/En peligro crítico

Praderas marinas (Australia)

Vulnerable/En peligro

Praderas alvar de los Grandes Lagos (Canadá)

Vulnerable

Zonas inundables de bosques de eucaliptos rojos (Australia)

Carrizales (Europa)

Preocupación menor

Matorrales de tepúis (Venezuela)

Planicies arenosos y de grava sobre rocas graníticas (Nueva Zelanda)

Referencia bibliográfica:

David A. Keith et al. Scientific Foundations for an IUCN Red List of Ecosystems. PLOS ONE. DOI: 10.1371/journal.pone.0062111