El buitre negro es la rapaz europea más grande y España alberga el 97% de su población, con más de 2.000 parejas reproductoras

Su cesión está permitiendo la expansión geográfica de la especie hacia zonas del noreste de España y de Francia, lo que constituye una adecuada estrategia de conservación global de la especie

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), a través de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, ha promovido el envío de 6 ejemplares de buitre negro Aegypius monachus para un  programa de reintroducción en la región de los Alpes Marítimos, en Francia, con la colaboración de las comunidades autónomas de Extremadura y Andalucía.

El buitre negro es la mayor de nuestras rapaces necrófagas y España alberga el 97% de la población europea. En nuestro país, esta especie ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años –de un 13,3% anual-, hasta alcanzar  2.068 parejas reproductoras, mientras que a finales de los años 1980 no se superaban las 800 parejas.

Este avance ha permitido que se pueda donar buitres negros a otros países de Europa. La recuperación del buitre negro en España se debe fundamentalmente a la aplicación por parte de las Administraciones de medidas destinadas a reducir su mortalidad no natural y al reciente cambio en la legislación que ha introducido la posibilidad de destinar los cadáveres de ganado a la alimentación de los buitres.

Se trata de una especie emblemática del medio natural mediterráneo, que presta importantes servicios ambientales y sanitarios gracias a sus costumbres carroñeras.

Conservar la biodiversidad

Las autoridades y organizaciones francesas responsables del desarrollo del Plan Nacional de Acción para el buitre negro en este país solicitaron la colaboración del MAGRAMA para continuar y asegurar el éxito de las acciones iniciadas en 2004 en los Alpes meridionales franceses.

Su objetivo es establecer sendos núcleos de reproducción que permitan avanzar en la conexión de las poblaciones europeas y se trata de una acción prioritaria en el marco de los programas de conservación de la biodiversidad francesa.

Todas estas iniciativas se han podido desarrollar gracias a la colaboración de administraciones y entidades españolas, que han donado individuos procedentes de centros de recuperación, una vez rehabilitados. Así, hasta la fecha, han sido más de 30 ejemplares los que se han trasladado desde España a Francia estos últimos 20 años.

En este sentido, y en el marco de la colaboración bilateral entre ambos países  para la recuperación de especies amenazadas, se pusieron en marcha los mecanismos para ceder individuos juveniles de buitre negro que ingresaran en centros de recuperación oficiales y cuya supervivencia en el medio natural fuera viable.

En el conjunto del país, las poblaciones de buitre negro presentan una tendencia general positiva, lo que permite colaborar con iniciativas de conservación fuera de su área de distribución natural reciente.

Los trabajos de protección del hábitat, de evaluación y resolución de amenazas y de estudio y gestión de los recursos tróficos han sido pioneros en nuestro país, y un ejemplo para los problemas similares que se registran en otros territorios.

Las Comunidades Autónomas de Extremadura y Andalucía han contribuido con una primera donación de seis ejemplares, a los que podrían sumarse a corto plazo otros procedentes de Cantabria o Castilla y León.

Extremadura y Andalucía son las regiones que poseen la mayor población de buitre negro de Europa. En el caso de Extremadura, el Gobierno extremeño ha donado 3 ejemplares procedentes del Centro de Recuperación de la Fauna y Educación Ambiental "Los Hornos", ubicado en Sierra de Fuentes (Cáceres), que han sido entregados a la Ligue pour la Protection des Oiseaux (LPO) y la Fundación para la Conservación de los Buitres (Vulture Conservation Foundation), las cuales los reintroducirán en los Alpes franceses.

La LPO y la Fundación para la Conservación de los Buitres han organizado, además, un acto de bienvenida en Baronnies (Francia) para estos buitres y luego los repartirán entre los dos puntos de liberación, Verdon y Baronnies, donde tendrán un periodo de adaptación antes de ser liberados.

Estas dos organizaciones comenzaron en 2004 un segundo programa de reintroducción en Francia, en las áreas montañosas de Baronnies y Verdon, donde hasta la fecha se han liberado unos 50 buitres negros; y gracias a estos proyectos, el país galo cuenta ya con 28 parejas reproductoras.