:: Artículo de SINC (http://www.agenciasinc.es). 06/11/2013. Publicado bajo Licencia Creative Commons BY 3.0 ::


La cantidad de dióxido de carbono se incrementó en 2,2 partes por millón entre 2011 y 2012, continuando con una tendencia ascendente y acelerada provocada por el cambio climático, según informa Organización Meteorológica Mundial.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha publicado esta semana su Boletín anual de Gases de Efecto Invernadero donde muestra que entre 1990 y 2012 hubo un aumento del 32% en el forzamiento radiativo –el efecto de calentamiento en el clima– a causa del dióxido de carbono (CO2) y otros gases que capturan el calor, como el metano y el óxido nitroso.

Según el Secretario General de la OMM, Michel Jarraud, "las observaciones de la extensa red de Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM constatan una vez más cómo los gases que atrapan el calor de las actividades humanas han alterado el equilibrio natural de nuestra atmósfera y son una importante contribución al cambio climático”.

El dióxido de carbono, que proviene principalmente de las emisiones relacionadas con el combustible fósil, es el responsable del 80% de este incremento. El aumento del CO2 atmosférico de 2011 a 2012 fue superior a la tasa media de crecimiento de los últimos diez años.

Desde el comienzo de la era industrial, en 1750, la concentración promedio global de CO2 en la atmósfera ha aumentado en un 41%, el metano en un 160% y óxido nitroso en un 20%.

“Lo que está ocurriendo en la atmósfera es parte de un panorama mucho más amplio. Tan solo alrededor de la mitad del CO2 emitido por las actividades humanas permanece en la atmósfera, el resto se absorbe en la biosfera y en los océanos”, apunta el trabajo.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), en su quinto informe de evaluación publicado recientemente, hizo hincapié en que las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso han aumentado hasta niveles sin precedentes en, al menos, los últimos 800.000 años.

"Como resultado de esto, nuestro clima está cambiando y nuestra meteorología es más extrema, las capas de hielo y los glaciares se están derritiendo y el nivel del mar está subiendo", declara Jarraud.

De acuerdo con el IPCC, si se continúa con el “negocio como ahora” las temperaturas medias globales pueden llegar a aumentar 4,6 grados centígrados a finales de siglo, respecto a los niveles preindustriales –e incluso más en algunas partes del mundo–. “Esto tendría consecuencias devastadoras", añade el experto.

El Boletín de Gases de Efecto Invernadero de la OMM informa sobre las concentraciones atmosféricas –y no las emisiones– de estos gases. Las emisiones representan el total de lo que entra en la atmósfera, mientras que las concentraciones representan lo que queda en la atmósfera después del complejo sistema de interacciones entre la atmósfera, la biosfera y los océanos.